4.5.3. PROCESO DEL FUNCIONAMIENTO NERVIOSO
grafico con flechitas en flash que refleje todo proceso de entrada de estimulo externo y respuesta del organismo
El proceso del funcionamiento nervioso transcurre desde la recepción de los estímulos externos o internos a través de las vías o nervios "aferentes" hasta la ejecución de las respuestas, transmitidas a los órganos ejecutores por medio de los nervios o vías "eferentes".

La información captada por los receptores del organismo se transmite en forma de impulso nervioso hasta el encéfalo, para que éste la procese y determine la respuesta adecuada que se transmite a los órganos ejecutores.

TIPOS DE RECEPTORES
  • Mecanorreceptores: reconocen la deformación mecánica.
  • Termorreceptores: reconocen los cambios de temperatura.
  • Nociceptores: reconocen el daño de los tejidos a nivel físico o químico.
  • Receptores electromagnéticos: responden a la luz que llega a la retina.
  • Quimiorreceptores: sensaciones gustativas, olfativas, gradientes de concentración etc...

Para que la información captada pueda llegar hasta el sistema de proceso de datos (encéfalo) y de éste a los órganos ejecutores, es necesario transmitirla por medio del impulso nervioso, esto se consigue gracias a fenómenos químicos que tienen lugar de forma encadenada de neurona en neurona en fracciones de segundo.

Para ello, las neuronas disponen de un "potencial de reposo" y un "potencial de acción", cuya diferencia la establecen los gradientes de concentración de Sodio (Na) y Potasio (K) entre el interior y el exterior de la célula en cada momento. En la situación de potencial de reposo existen esas diferencias entre interior y exterior de la célula, de manera que los cambios en las circunstancias de permeabilidad de la pared celular pueden generar diferentes concentraciones, con lo que la célula entra en "potencial de acción".

Las causas de estas perturbaciones serán varias, tales como frío, calor, perturbaciones químicas del organismo etc..., y generarán en definitiva la transmisión de dichas informaciones, es decir, el impulso nervioso. Una vez que el impulso atraviesa cada neurona, las circunstancias de concentración vuelven a la normalidad tras el reequilibrio que supone la propia transmisión, y la célula vuelve a estar en potencial de reposo.

La transmisión de las órdenes del encéfalo se realiza a través de los nervios llamados motores o vías eferentes, para llevar a cabo el proceso de ejecución de las mismas.

El proceso ejecutor de las órdenes que envía el encéfalo se centra en el control de tres actividades básicas:

  • Contracción de los músculos esqueléticos.
  • Contracción de la fibra lisa de los órganos internos.
  • Secreción de las diversas glándulas exocrinas y endocrinas del cuerpo humano.